“Outsourcing”, crecer subcontratando la fuerza de venta

La tercerización puede evitar costos fijos y ser una solución para
administración de recursos humanos.


El outsourcing es una práctica común de subcontratar funciones y procesos comerciales a proveedores externos. Los beneficios de la subcontratación pueden ser sustanciales, desde ahorros de costos y ganancias de eficiencia hasta una mayor ventaja competitiva. Si bien la pérdida de control sobre la función externalizada es a menudo un riesgo comercial potencial, tal riesgo es susceptible de ser minimizado cuando se contrata una empresa de confianza y probada gestión, que además, funcione como un “paraguas” de gestión para mandos medios frente a superiores bajo el sólido argumento: “He contratado a los mejores, estoy cubierto”. Hay varias razones por las cuales una empresa puede optar por “sacar afuera” una tarea, trabajo o proceso en particular, como el servicio de fuerza de venta que Grupo Mario Graziani ofrece a entidades financieras para la consecución de acuerdos de promoción con comercios.

Costos variables, no fijos

Elegir una empresa de outsourcing que se especialice en el proceso que desea o necesita puede ayudarlo a lograr un servicio más productivo y eficiente, a menudo de mayor calidad y con costos más controlados.

En efecto, es viable encarar proyectos enteros que cuya validación por el mercado está en proceso sin arriesgarse a nuevas contrataciones fijas, que pueden comprometer el presupuesto. La tercerización de un proceso entero puede evitar el incremento de costos fijos y ponerlos solo como costos variables para en caso de una crisis, ajustar más fácilmente.

El outsourcing es una práctica común de subcontratar funciones y procesos comerciales a proveedores externos

Los espacios y el expertise

La subcontratación puede brindar acceso a capacidades e instalaciones que de otro modo no serían accesibles ni asequibles. Hablamos de cuestiones físicas, como el espacios y de cuestiones de inversión tecnológica o mobiliario, como computadoras, celulares, muebles de oficina, etcétera, que de esa manera quedan en la responsabilidad de la firma contratada, que a su vez, probablemente ya disponga de dichos elementos como costo “planchado”. 


Explotando las
ventajas competitivas

El outsourcing puede ayudarlo a aprovechar el conocimiento y las habilidades junto con su cadena de suministro completa. También puede ayudar a que su negocio sea más flexible y ágil, capaz de adaptarse a las condiciones y desafíos cambiantes del mercado, lo que debería redundar en mejoras del nivel de servicio.

Generando el tiempo para hacer lo que hay que hacer

“El día a día me consume”. Esa frase no es algo que un director quiera escuchar de un gerente a su cargo. Tercerizar, cuando se lo hace adecuadamente, libera tiempo para encargarse de las cuestiones estratégicas, esas que van a hacer avanzar el negocio. El futuro puede aclararse resolviendo el presente.


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